Mensaje del Dr. Efraín Villegas Quintero

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El Amor a la Humanidad

 

La humanidad necesita amor para poder sobrepasar todas las situaciones críticas que al paso de los años y de las épocas van originando necesidades que no pueden ser llanadas desde el punto de vista material.

El problema radica, en que el concepto “Amor” lo relacionan únicamente con el sexo, o con los familiares, parientes y amigos;  pero la realidad objetiva y exacta es que  el amor debe ser a todo y a todos sin  término medio y no debe existir ningún aspecto incompleto en cuanto al amor se refiere.

El amor es algo que no se necesita crear, ni desarrollar, ni traspasar, de una mano a otra, ni heredar; el amor simplemente sé dá  y eso es todo. El amor está hecho, porque es una virtud que viene de la parte más elevada de la conciencia, brota de adentro hacia fuera porque es una emanación directa del Dios Interno, del Ser Interior, de aquello que vive y palpita en el corazón del hombre, porque el amor es Dios, porque Dios es amor.

Muchas personas consideran y así lo creen, que el amor es para los seres queridos de la familia, padres, hijos, hermanos, esposos, o esposas, cuñados, primos, y amigos de mucha estima, pero esas personas que así piensan necesitan una visión más amplia, más universalista, menos limitada, más consciente.

Dar amor, no es proporcionar una recompensa por algún bien que nos han hecho, un favor, una buena acción, etc. Dar amor es tan simple que se dá y se debe dar sin importancia de ninguna especie, como la vida nos dá la respiración, como el alimento nos dá la fortaleza, como la madre dá su propia vida por sus hijos, algo tan natural que no merece ningún esfuerzo, ningún sacrificio, porque al que ama nada le parece difícil, ni lo toma como tal.

Cualquier sacrificio o esfuerzo o superesfuerzo le parece poco comparado con lo que quisiera dar y con lo que cree que puedo dar.

Al hablar del factor amor, estamos hablando de un todo y completo “dar”, no en términos medios sino totales, el amor es una energía superior que vitaliza la psiquis, el pensamiento y el cuerpo.

Todo es energía, la misma esencia de Dios, el mismo espíritu Divino,  si lo analizamos desde la misma fuente de su emanación, nos damos cuenta que es también, al igual que el amor una energía tan poderosa como la misma fuente de donde sale, porque es  Dios.

Este servidor que escribe este libro que tienes en tus manos,  amable lector, quiere hablarte al oído a ti solito (a), para que hagamos un diálogo y tú, con tu conciencia, te sinceres conmigo a la vez que te hago algunas preguntas para que las respondas en la pantalla universal del espacio que a todos nos une y concretamente a la parte central de tu conciencia.

¿De dónde crees tú que has venido a este mundo? ¿De algún planeta extraño? ¿De algún lugar imaginario? Debes saber que tu origen legítimo y auténtico de donde un día saliste como una chispa emanada de Dios en busca de la materia y de las experiencias de la vida, fue de la infinita fuente de la existencia de todo lo que existe dentro  del cosmos infinito, Dios.

De ahí vienes tú, de esa fuente infinita de la vida que es Dios, de ahí también vengo yo, de ahí también viene mi vecino, mi tío, sus padres, sus hermanos todas las personas que pueblan la Tierra, los mundos, las galaxia, y de ahí también viene el perrito que tengo en casa, el caballo, la vaca, el águila, la ballena y en general, todos los seres vivientes venimos de esa fuente eterna de vida que es Dios.

El día que nosotros comprendamos todas estas cosas, que nos demos cuenta que todos somos hijos de un mismo Creador, ese día reconoceremos que tenemos un parentesco tú y yo, los tuyos, los vuestros, tus amigos, tus enemigos, todos los desconocidos y todas las criaturas vivientes sin excepción al ser hijos de un mismo Creador, significa que somos hermanos.

Entonces, ¿por qué odiarnos, por qué maltratarnos y por qué negarnos  la  herencia de Dios que es el amor?.

Ahora entendemos claramente que si el amor es una virtud emanada de Dios y si Dios es energía y es vida, que tal te parece amigo (a) lector si  diéramos gratuitamente, como debe ser. Amor a toda la humanidad que sufre y que llora, no solamente a los parientes y amigos, sino también a los desconocidos a los enemigos que nos han hecho daño en otras épocas, a todas las personas que se atraviesen en nuestro camino, sin duda alguna le estaríamos dando energía, vida, bienestar, felicidad, armonía y  paz, porque eso es el amor. 

Al escribir este libro te estoy dando amor, por que desde lo profundo de mi corazón te envío mis mejores pensamientos impregnados de esa energía maravillosa que es el amor, ese amor emana de mi propio Dios Interno y por eso solamente quiero para todos los lectores y la humanidad en general, darles mucho amor para que haya paz, armonía y felicidad en sus hogares, en su mente y en su corazón, pero yo te pregunto: ¿Te gustaría hacer lo mismo con tus semejantes? ¿Te gustaría ayudar a tu prójimo sin tener en cuenta el factor dinero, ni recompensa, en todo aquello que para ti es fácil y aunque fuera difícil si te costara algún esfuerzo, algún sacrificio, no lo harías para recibir a su vez multiplicado con creces el doble o el triple o mucho más de tu propio Creador? ¡Piénsalo!.

Recuerda muy bien que no debes buscar a Dios fuera de ti; Dios está en el fondo y en el trasfondo de tu propio cuerpo y de tu propia personalidad y si tu puedes ver, oír, pensar, hablar, gozar  y participar de la vida en toda su grandeza, es porque ese Dios que está dentro de ti, te lo permite.

El placer más grande, la felicidad más intensa, el gusto más hermoso y la dicha más inefable que el ser humano pueda experimentar, es ver que su prójimo o sus semejantes disfrutan complacidos y felices de algo que tú le diste o de algo que tú le ayudaste, le conseguiste o le entregaste. 

Esa gran felicidad que aquella persona experimenta proporcionada por ti, tú también la compartes plenamente, porque es el justo pago cuando lo hacemos todo gratuito y por amor en función de el servicio al prójimo.

El amor es vida como ya dijimos, es energía, es consuelo, es felicidad, es la virtud más hermosa y divina que puede existir en el corazón  y en el pensamiento del hombre. Pero debe traducirse en hechos concretos, en una realidad palpable.

Dice la filosofía que dar amor, es consignar oro puro en el banco del destino que dá los mejores dividendos, el que da mucho amor, siembra la mejor semilla y como tal recogerá la mejor cosecha..

Amar es ayudar al prójimo, socorrerlo, aportarle un consuelo en sus angustias y tristezas, darle palabras de aliento al afligido, darle fuerza al débil, darle valor al cobarde, darle vitalidad al que está enfermo y  en fin, dar amor es el mejor obsequio del alma y del corazón. 

Lo contrario del amor es el odio, por el odio son las guerras, los conflictos, las luchas, las revoluciones sangrientas, la violación agresiva y una serie de delitos derivados del odio como la calumnia, la soberbia, la ira, el crimen y la crueldad.

Si el ser humano supiera que en toda materia donde vive y palpita la vida, ahí esta Dios sería diferente. Si en todas las criaturas vivientes está Dios y el hombre amara a Dios sobre todas las cosas, tendría necesariamente que amar a todas las criaturas vivientes sin excepción para cumplir el mandamiento.

Ahora entenderemos que el que ama a sus semejantes, a Dios está amando; el que ama a las criaturas de la naturaleza, a Dios está amando, entonces cumplir el mandamiento es amar a la humanidad y a la naturaleza y para este menester necesitamos dar lo mejor de nuestro corazón y  de nuestro pensamiento para poder tener derecho a recibir de la Creación, la mejor recompensa, porque hay una máxima que dice: “El que dá recibe y el que nada dá, nada recibe”.

Toda persona que a sí misma le parezca que nadie le quiere, que tiene mala suerte, que todo le sale mal, que su destino es muy negativo, etc., puede tener respuestas muy positivas a sus supuestos fracasos en el camino de la vida, dando mucho de lo que nada le cuesta: Amor en abundancia. El que ama de verdad con hechos concretos, no le importa el sacrificio que tenga que realizar, el que ama a su prójimo, no tiene inconvenientes de marchar por caminos peligrosos; para él no hay noche oscura y desafía todos los peligros en aras de servir y de ayudar oportunamente de manera inaplazable a todo aquel que necesita su ayuda, su  sacrificio, su amor.

Si los seres humanos se tributaran ese amor que tanto recomendara el Maestro Jesús de Nazareth, el mismo primer mandamiento del Señor Jehová, nuestro mundo sería un verdadero paraíso, un oasis de dicha y felicidad, de comprensión y de buena voluntad amándonos unos con otros encontraríamos la paz que tanto anhela la humanidad.

Quien quiera encontrar dicha y felicidad recibida de su Ser Interior, ame a su prójimo, dése por completo a los demás sin reservas de ninguna especie y la recompensa del Creador no se hará esperar; quien quiera cambiar el rumbo de su destino triste y doloroso por un destino lleno de satisfacciones, triunfos  y bienestar, tiene una alternativa muy fácil, esta es hacer “EL GRAN CAMBIO” en su diario vivir, esto es amando la humanidad.

Dios es amor y amando a los demás amaremos a Dios. Dando amor, recibiremos amor, dando odio recibiremos odio y no dando nada, nada recibiremos; es una ley que se cumple consciente o inconscientemente.

Quien cumple la ley del amor, será feliz en la vida, el que ama a los demás será bienvenido en todas partes y todos le recibirán con amor.

¿Has entendido amable lector(a)? ¿Verdad que vale la pena amar no solamente a nuestros amigos y familiares, sino a todos aquellos que nos odian y que son nuestros enemigos?

Si quieres quitarte los enemigos, comienza por darles mucho amor, con esto conquistarás sus corazones y podrás desarmar a los más terribles y fieros de los hombres, porque el amor rompe todos los obstáculos y barreras, traspasa todos los límites de la vida; el amor es ilimitado, si el amor viene de Dios, siempre será bienvenido a todos los corazones humanos y si tu quieres comprobar ésto que hablamos, comienza a poner en práctica las mejores normas de cortesía, de educación y de cultura del alma, con todos los afectos de tu personalidad, esto es, tratar a los demás con toda la delicadeza y el respeto del amor y así podrás comprobar paso a paso que  el amor es la fuerza  más poderosa del universo.

El amor es un sentimiento sincero y espontáneo que se proyecta y se dá sin reservas en acciones a los demás.

El amor es un pensamiento, es un sentimiento, una acción sin límites, que se ejecuta, se da o se otorga con los más delicados afectos.

El amor es el sentimiento más noble y divino que pueda albergar el corazón del hombre, porque es la emanación sublime del Dios Interior de cada ser humano, por eso dar amor, es dar y recibir felicidad, dicha y satisfacción.

Una sonrisa sincera, un consejo, unas palabras de aliento, una invitación a compartir tus conocimientos, un abrazo, alguna demostración de aprecio y de cariño o simplemente decirle, te quiero mucho, o te voy a ayudar, todo esto es amor.

Para amar hay que perdonar; el que ama perdona y el que perdona es porque ama, amor es olvidar lo malo y dar lo bueno a cambio, eso es amor; amar a los demás es amar a Dios y amar a los demás o a Dios es abrir la puerta que nos comunica con la divinidad.

Dr. Efraín Villegas Quintero (VM Desoto),

'El Gran Cambio', cap. 24, 24ª edición.

vmdesoto@yahoo.com

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Mensaje del Dr. Efraín Villegas Quintero

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Cómo cambiar el mal comportamiento de la humanidad, Cap. I. Introducción

 

Al iniciar la escritura de este pequeño libro, he invocado la presencia de Dios para que ilumine mi pensamiento y mi conciencia, a fin de que se haga en mí la voluntad de Dios en todo el contenido de este libro, para beneficio de todos los lectores, en todos los tiempos y lugares.

El propósito de este libro, es el de entregar a todos nuestros amables lectores, las normas, los sistemas, las técnicas y los métodos efectivos y precisos para que todos los seres humanos que así lo quieran, puedan cambiar su pensamiento, su comportamiento, su conducta, su propio destino y puedan ser útiles a la humanidad.

En este libro trataremos de entregar a todos nuestros amables lectores, las claves esenciales para conquistar la fuerza de voluntad que se necesita para controlar la mente que es la responsable de toda violación de la ley de Causa y Efecto.

El dolor y el sufrimiento del ser humano es el resultado de sus errores, defectos, vicios, malas costumbres, malos pensamientos, hechos delictivos, palabras descompuestas, ofensivas, hirientes o insultantes, una mala o pésima conducta, todo esto le trae mucho dolor a la humanidad.

Analizando serenamente el ambiente reinante en casi todas las naciones, pareciera que todas las puertas para lograr un cambio total en el pensamiento de todos los seres humanos están cerradas, y es porque no conocen una práctica o sistema o técnica efectiva para hacer ese cambio radical del comportamiento correcto del ser humano, que esté dentro de la Ley de Dios, las leyes de los hombres y la ley de la Naturaleza.

El ser humano sufre demasiado, pero no sabe que él mismo, lleva en su interior pensante, la culpa de tanto dolor y sufrimiento; con lo anterior quiero decir que realmente el mismo ser humano no sabe lo que hace, ni por qué lo hace, esto es increíble pero cierto; todo esto parece como una fantasía o algo imaginario e inverosímil, el hecho de que la humanidad no sabe lo que hace y sin embargo estoy hablando de seres humanos cultos e incultos.

Lo anterior me hace recordar aquella leyenda que cuando al señor Jesucristo le daban azotes los soldados de aquella época, el levantó los Ojos al cielo y exclamó: «PADRE MIO,  PERDÓNALOS  PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN.»

Realmente si nuestra humanidad supiera conscientemente lo que hace, jamás lo haría, porque el resultado de la inconciencia  humana, es el terrible desorden en todas las áreas de la vida humana en la época actual que ya he mencionado en párrafos anteriores.

Pero afortunadamente en este pequeño libro entregaremos a todos nuestros amables lectores las prácticas y técnicas simples, sencillas y descomplicadas  para que la persona se haga consciente aquí y ahora de vivir despierto todo el día desde que despierte hasta la noche que se acueste a dormir.

 

Dr. Efraín Villegas Quintero (VM Desoto),

'Cómo cambiar el mal comportamiento de la humanidad', cap. I, 1ª edición.

vmdesoto@yahoo.com

Febrero, 2006

"Cuando el ser humano se prepara adecuadamente en purificación, santificación y limpieza del alma sacando, de su mente y de su personalidad, todas las flaquezas y debilidades humanas, está gestando el nacimiento segundo en la Tierra; esto es, morir para el mundo de la ilusión y nacer para el mundo de lo verdadero, de lo eterno y de lo no perecedero que es Dios", E. Villegas Quintero